
mujer trabajando
La Ley de Igualdad Salarial en Chile entró esta semana en vigencia, una medida que busca terminar con la discriminación laboral entre hombres y mujeres.
En virtud de la ley, todas aquellas empresas de 200 o más trabajadores tienen la obligación de publicar un registro de cargos y funciones, para el cual tuvieron un plazo de seis meses para confeccionarlo, con el objetivo de que sus empleados puedan compararse entre sí.
La iniciativa legal establece que las compañías que no cumplan con lo dispuesto se exponen a multas que van de los 700.000 hasta los 2,2 millones de pesos , los que además son acumulables.
La ministra del Servicio Nacional de la Mujer, Carmen Andrade, explicó que la incorporación de este registro al reglamento interno de cada empresa requiere del diálogo entre trabajadores, sindicatos y ejecutivos.
Según la autoridad,
“nada justifica que una mujer reciba un salario inferior al hombre por el mismo trabajo y cuando eso ocurre estamos frente a un hecho de discriminación que no tiene justificación económica y de ningún otro tipo”.
En tanto, la directora del Trabajo, Patricia Silva, cuyo organismo estará a cargo de la fiscalización de esta ley, señaló que
“fue necesario hacer una herramienta legal a efectos de poder tener una fórmula para que mujeres puedan reclamar al constatar una brecha salarial originada en la discriminación de géneros”.
La funcionaria detalló que la ley garantiza la igualdad de remuneraciones por igual trabajo a hombres y mujeres, estableciendo parámetros objetivos para que el empleador pueda pagar distinto, a unos y otras, a través de factores como capacidad, calificación, idoneidad, responsabilidad y productividad.
En el caso de empresas que tengan más de 10 trabajadores contratados, la ley determina igualmente que se debe precisar en el reglamento interno un procedimiento que permita a las empleadas que se sientan vulneradas presentar un reclamo formal.
Ante ello, la empresa tiene un plazo de 30 días para responder; pero si la mujer no queda conforme con la respuesta puede acudir a la Dirección del Trabajo y posteriormente a los tribunales.
El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez, valoró el sentido de esta ley, y a la vez, realizó un llamado a que las mujeres se sindicalicen, ya que posibilita un mayor resguardo a la hora de hacer un reclamo por discriminación salarial.
Por su parte, el gerente general de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), René Muga, dijo que este instrumento permitirá acercar más a las mujeres al mercado laboral, ya que de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Chile es donde las mujeres participan menos.
CIFRAS
De acuerdo con datos oficiales, la fuerza de trabajo femenina en Chile ha aumentado considerablemente en los últimos años, ya que si en 1990 trabajaban 1 millón 250.000 mujeres, en el primer trimestre de 2007, esa cifra llegó a 2 millones 500.000 trabajadoras.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en términos porcentuales, la fuerza laboral femenina llegaba a un 31,7 por ciento en 1990; aumentando a 36,2 por ciento en 1998 y a 41,6 por ciento en 2008.
En la actualidad, las mujeres en Chile ganan en promedio, el 76 % del salario de los hombres, transformándose este tipo de discriminación en una de las principales expresiones de la desigualdad de género en el mercado laboral remunerado.
En este contexto, las mujeres que cuentan con una educación superior completa ganan 488.448 pesos en promedio (976 dólares); mientras que los hombres, en las mismas condiciones, ganan 795.449 pesos (1.590 dólares).
A mayor educación, el tamaño de la brecha aumenta, ya que en esos casos las mujeres ganan un 60 por ciento de lo que ganan los hombres.
Vía | Pueblo en Linea
