Quizás te haya pasado, que al ponerte rubor en las mejillas, este no se haya distribuido bien, dejando manchas de color más intenso.
Esto sucede cuando la cara no está preparada para recibir color.
Una buena humectación y una base te ayudarán a resolver este problema.
De lo contrario, por más lindo que sea el color de maquillaje que hayas elegido (tanto sombras como rubor) o por más que hayas comprado de la mejor calidad, este no se lucirá.

